Nacido en Nueva York, en 1951, Bill Viola es uno de los artistas más
influyentes en el ámbito del videoarte y en el empleo de los nuevos métodos
tecnológicos en su obra artística. Su obra cuenta con videoinstalaciones,
ambientes sonoros y visuales o vídeo con un afán más performático. Casi toda su
obra gira en torno a temáticas similares: el nacimiento, la muerte o la
consciencia; o la condición humana, el cambio y el renacimiento. Podemos ver motivos
que se repiten a lo largo de toda su obra, como por ejemplo el agua, que
representa el nacimiento, la muerte, el cambio o la purificación.
Muchas de sus obras emulan composiciones de cuadros clásicos, en
torno a la religión o la espiritualidad. También encuentra mucha inspiración en
el Renacimiento Florentino, especialmente en la figura de Miguel Ángel. También posee gran inspiración de los ideales barrocos y especialmente Caravaggio.
Esta exposición en espacio telefónica recopila algunas de sus
instalaciones más importantes a lo largo de los años, siguiendo la trayectoria y evolución del artista, tanto conceptualmente como técnica y tecnológicamente; contando con obras de sus inicios como La piscina reflejante, hasta obras más recientes, como la serie Martirios. En total la exposición cuenta con 17 obras, todas ellas
son obras visuales o audiovisuales.
- - La primera de ellas es
Incremento, de 1996. La instalación se basa en un monitor dispuesto en la
pared, donde se observa el busto de un hombre, acompañado de un contador de
leds rojos que marca todas las respiraciones audibles del hombre del monitor,
hasta llegar a las 9 cifras, el equivalente a una vida de 85 años.
- - La piscina reflejante, 1977-79.
De todas las obras expuestas, esta es la única que he tenido la suerte de ver
en directo, en la exposición Bill Viola/Michelangelo: life death rebirth. Se trata
de un vídeo en el que un hombre sale de la maleza y se coloca delante de un
estanque, y, al saltar para sumergirse, el tiempo se detiene con él en posición
fetal. Desde ese momento la acción se
desarrolla visiblemente solo en el agua, que muestra el paso del tiempo.
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| The reflecting Pool, 1977-79 (https://www.hoyesarte.com/evento/bill-viola-retrospectiva-en-el-guggenheim-bilbao-de-un-pionero-del-videoarte/attachment/bill-viola-the-reflecting-pool/) |
- - Autorretrato, sumergido, 2013,
es la última obra de la exposición, muestra al artista sumergido, en
orientación vertical, de forma serena. De nuevo, con el agua como hilo conductor
de la obra.
El resto de las obras se centran en conceptos como las emociones primarias (Anima- 2000), el paso del tiempo y la soledad (Catherine's Room- 2001), aspectos religiosos como la resurrección de Jesús, los paralelismos en los distintos estadios de la vida humana (Four hands- 2001), el tiempo y la contemplación, la espiritualidad, la muerte, y la mortialidad y el mundo terrenal (The Innocents- 2007), la unión y separación de distintos caminos (The Encounter- 2012; Walking on the Edge- 2012), la unión del mundo interior y exterior, simbolizada por el desierto, el dolor y el sufrimiento (Martyrs- 2014).
qt La obra de Bill viola es muy única por su manera en presentar los diversos conceptos que plantea, a través de la contemplación y el paso del tiempo. La obra de Viola permite ser observada de forma aislada al resto del mundo, como una experiencia completa en si misma, pero que permite alejarse de cualquier otro aspecto de la vida propia. Es una puerta al mundo interior del artista, y a los conceptos que busca expresar, conceptos complejos y sobrecogedores, como lo son todos aquellos aspectos relativos a la muerte y la propia mortalidad. Y, definitivamente, la obra de Bill Viola no se puede apreciar o comprender en su totalidad sin estar presente en el contexto para la que se presentó, ya que es de gran importancia contar con el propio paso del tiempo mientras se visualizan las instalaciones.

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